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lunes, 7 de diciembre de 2009

'Sin share no hay espacio televisivo'


Si en la actualidad tuviésemos que elegir un término como sinónimo de éxito en televisión ese sería Share. Parece que todo se reduce a eso. No importa si los seguidores del programa, serie…, espacio en definitiva, se quedan sin conocer el final. Si el share va mal, el espacio televisivo desaparece de la programación sin más y en muchas ocasiones sin previo aviso.

Sin embargo, parece que cuando una producción alcanza buenas cifras de audiencia todo sirve para estirarla y estirarla, hasta hacerla más elástica que una conocida marca de chicles que todos consumíamos cuando éramos pequeños.

‘Amar en tiempos revueltos’, ‘Yo soy Bea’, ‘Sin tetas no hay paraiso’ y otras series conocidas han hecho de ésto su lema de vida. Da igual que los protagonistas se hayan marchado, que tengan que ser suplidos por otros o que ya no tenga que ver nada el espacio con el proyecto inicial. Lo importante es que tiene audiencia.

En a actualidad esta situación se ve como algo normal, esta semana se celebraban los 1000 capítulos de ‘Amar en tiempos revueltos’. Sin embargo, hace unos años, una serie que todos recordaremos, era criticada irónicamente por multitud de personas porque llevaba muchos años en emisión y los personajes eran totalmente diferentes a los que comenzaron. Si nombramos la vieja y exitosa serie ‘Al salir de clase’ todo el mundo a recordará y habrá visto, al menos, alguna temporada. Pues bien, los chistes irónicos sobre la mencionada serie eran habituales cuando se emitía porque su guión fue estirado durante muchísimo tiempo.

Parece que aquello que antes criticábamos, ahora se ha convertido en el pan nuestro de cada día sin que a nadie parezca molestarle. ¿Será el share el principio del fin de nuevos formatos y proyectos televisivos?


Por Elena Briz

"Spoilers" ¿mande?



Seguramente, la mayoría de nosotros no lo reconocemos por el nombre, pero todos sabemos qué es un spoiler. ¿A quién no le ha ocurrido alguna vez eso de leer algo que no quería saber todavía? ¡Sí hombre!, pasamos las hojas de una revista y vemos información sobre nuestra serie favorita o sus actores y, de repente, sin darnos cuenta estamos leyendo lo que va a ocurrir en el siguiente capítulo o cómo pretenden los guionistas acabar la temporada, ¡recórcholis! (dirían los más finos).

Nos han matado el suspense, la incertidumbre, ¡¡yo no quería saber eso!! ¿por qué me lo cuentan? Porque es un spoiler o, lo que es lo mismo, un aguafiestas.

La verdad es que hay de todo, claro, hay a quien le gusta saber más antes de la cuenta, pero para aquellos que prefieren esperar, los spoilers son un gran chasco.

Hay publicaciones que antes de dar una información de este tipo avisan, y así la audiencia decide si seguir leyendo o no, pero la gran mayoría de las veces no sucede de este modo y sin darnos cuenta nos han quitado esa ilusión de ver nosotros mismos qué ocurrirá.

Sin ir más lejos (¡ojo! aquí viene un spoiler) hace unas semanas leí que la serie de “Sin tetas…” iba a terminar esta temporada y ya no continuaría más por la baja audiencia, el Duque había dejado un vacío entre los personajes, pero sobre todo un gran socavón en el share. Yo comenté esta información y un amigo mío dejó de verla, “si no van a continuar no pierdo el tiempo siguiéndola”, decía. Pero hace unos días volví a leer sobre la serie y donde “dije digo, digo Diego”. Sorpresa, la serie continúa, al menos, una temporada más y en la que estamos termina con el asesinato de Catalina. No cabe decir, que mi amigo no está muy contento.

Continuando con los spoilers tengo que decir que, por curiosa, leí algo que no debía y ya me estoy arrepintiendo. Sigo El Internado, y sin querer, porque nadie me avisó, me enteré de que Ana de Armas “Carol”, va a morir esta temporada. No sé si luego los guionistas cambiarán de opinión como en el caso anterior, pero la verdad es que a mí me ha matado saberlo porque sólo hago que sacar conclusiones, en lugar de disfrutar viendo lo que ocurre capítulo a capítulo.

Es cierto, que las cadenas utilizan en muchas ocasiones los spoilers como promoción de las series para atraer audiencia, sin embargo, no se dan cuenta que arruinan el factor sorpresa que buscan los verdaderos seguidores de dicha ficción.

Dicen que un “pesimista es un optimista bien informado”, pues bien, yo quiero ser un optimista desinformado, en lo que a consumo de ficción se refiere. Me gusta desconectar de la vida real e introducirme a través de la pantalla en historias y mundos que no tienen nada que ver con lo que me rodea. Porque ¿qué sentido tendría ver Perdidos, si ya sabes algo de antemano? A mí me gusta quedarme con la boca abierta y ¿a vosotros?


E.Maorad